por KatrinnaLe Fay
Raiting: R, Nc-17.
Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de YU-GI-OH! pertenecen a sus creadores y respectivos socios comerciales. Esta solo es una historia escrita de fan para fans, sin fines lucrativos.
Tiempo: Después de la iniciación de Malik.
Lugar: Egipto.
FEEDBACK: katrinna_le_fay@yahoo.com.mx
katrinna_le_fay@hotmail.com shania_xs@hotmail.com
Nota Especial: Esta historia puede tomarse como continuación de Primer Beso. Hago hincapié en el Raiting.
Pensamientos de Malik.
Desde que vi el mundo exterior, su imagen no me ha abandonado.
Cierro los ojos y veo a PHRA* cubriendo las sombras con su excelsa luminosidad.
Miro a las personas, circulando por la concurrido ciudad, comprando, vendiendo, riendo tan despreocupadamente como jamás yo lo haré.
Veo las casas y en algunas de ellas las imágenes de MESKHONIT* o incluso MESKHENT*, donde seguramente la primera vela el sueño de un inocente, de un hermoso niño que SHAI* no ha escogido para esperar al faraón elegido.
Y envidio la suerte del desconocido, por vivir en un mundo maravilloso, un mundo que CNEF* ha creado para el regocijo y las almas puras y despreocupadas.
Beldad absoluta dominada por las destrezas y reglas que se ajustan a las consecuencias.
Aun puedo ver las sonrisas despreocupadas, la ira incontenida de algunos y la cantidad de osadías que un simple y vano mortal, engendrado de MUT*, fue capaz de realizar.
Y el carmín tiñe mis mejillas, pues he recordado algo, un acto tan vano y material para algunos, pero emocionante y electrizante para cualquiera que haya vivido encerrado entre tinieblas.Comenzaré confesando entonces que una noche escapé de casa. Cuidando que ni Ishizu ni Odión me encontraran.
Las bastas luces artificiales me llamaban, igual que el canto de ANQUIROE* cuando seduce las aguas del Niño.
La noche es diferente, incomparable al día y no es por la existencia de mis amadas estrellas, sino por su vida oculta tras las brechas de la inocencia.Seguía mi instinto, al sonido estridente que mis oídos desconcertados admiraban.
Música excitante, con notas desenfrenántes, que hacían vibrar al cuerpo y bombear con agilidad al corazón.
Rock, un martirio, pero también un delirio.Y me sentí apenado, pues los chicos del antro vestían con desenfreno, con entallados y vistoso trajes, provocando convulsiones en el cuerpo.
Regresé sobre mis pasos, fascinado del descubrimiento que había realizado. Tenía que regresar, que entrar en ese infierno pecados pero necesario.Dos, tres, cuatro veces mas escapé de mi hermana y de mi carcelero, pues Odión salvaguarda las llaves de mi endemoniado Alter Ego.
Desee contarle de mis nocturnas huidas. Relatarle lo cerca que estaba de entrar sin huida; lo frenético que sabía el licor robado de una esquina.
Más sabía que no comprendería, que me retaría e impediría a toda costa mi huida.Por eso escapaba de su vista, vertiendo somnífero en su comida y marchándome sin remordimientos.
Cuanto le amo, por ser cómplice de mis sufrimientos. Por retener mi oscuridad. Por acompañarme en mi destino, pero sobre todo, por robarse mi primer beso, mi primer suspiro, mi amor correspondido.
Pero a pesar de eso, se que no comprendería lo imperativo de mi huida y de saber lo que el mundo guardaba de mi vista.Robé ropas, algo que pudiera ayudarme a entrar sin un “pasaporte”. Y me congratulo en relatar, que mi finta de chico rudo, logró penetrar en el antro hasta ahora oscuro.
Maravillosa sensación de bienestar, de embriaguez ocular, cuando miré la verdadera vida frente a mi.
Bailes exóticos, candentes caricias, besos asombrosos dados en una silla, donde las manos de un chico recorrían los pechos y cuerpo de la chica sentada en su regazo, la cual movías las caderas al compás de un bajo.No evité acercarme y mirar lo que mas tarde comprendería como acto sexual.
La chica saltaba lenta y pausadamente, llevada por el ritmo que su lujurioso compañero le indicaba.
Apenas percibía los gemidos que lanzaban, opacados por la música pesada.-Es de mala educación mirar. Me dijo un chico que juzgué como atractivo.- Si quieres te puedo mostrar. Señaló a la pareja que ahora gritaba al borde de la afonía.
Algo en mi interior saltó, explotó, me empujó a la aventura.
Yo quería hacer lo que recién había conocido. Yo quería experimentar el gemido del placer que había escuchado. Yo quería sentirme uno con alguien.-No. Dije, pensando con detenimiento.
-Yo solo quiero mostrarte en donde está la acción. Sonrió con inocencia el chico.Y accedí a acompañarle. Entre mas experiencia, mas provechoso el acto resultaría.
Al recordar esto me sonrojo, si, porque lo que hasta ese momento mis ojos conocieron, mi mente lo revive con idolatría.
El chico me guió a observar, como el sexo en ese lugar era la prioridad. Y sentí por vez primera lo que una erección era y lo que excitarse significaba.
Quise entonces hacer cualquier cosa, apagar el calor que mi cuerpo desbordaba.
Sentí manos recorriendo mi ser y cerré los ojos ante el inevitable placer.
Pero cuando llegaba al borde de lo que sería mi primer orgasmo, alguien me haló con enfado.-¿Qué está haciendo aquí?. Me reclamaron y supe entonces que jamás sería perdonado.
-¡Odión!. Exclamé titubeando y es que su mirada me observaba entre fría y decepcionada.
-Vámonos, estos lugares no son para usted. Fue todo lo que dijo, para después alejarme del sitio.Caminé tras él, mirando su larga capa cubrirle el cuerpo, el rostro marcado por mi culpa. Comprendí su enfado pero no me disculpé.
Yo necesitaba saber del mundo y había visto lo mejor de él.-Vi una motocicleta. Una muy linda. Traté de decir cuando llegamos a mi alcoba.
-Era igual a la que deseo. Continué sin recibir respuesta a la exposición de mi mayor anhelo.- ¿Odión?. Llamé al ver que él ni me miraba ni me hablaba.
-¿Odión?.
-No vuelva a ir a ese lugar. Me dijo y noté, aunque la cara no me daba, que friccionaba los dientes con rabia.- Pudieron lastimarle.
-Pero no...
-Son antros de mala muerte. Pudo sufrir algún ataque. Prosiguió, haciendo caso omiso a mi apelación.- Conozco esos lugares porque alguna vez también yo fui seducido por desconocidos, cuando fui enviado a conocer el mundo.
Sé que añora la libertad, amo, pero esa no es la manera de hacerlo.
-Odión, yo...
-Lo he estado siguiendo desde hace días. Sé que pretendía dormirme, pero recuerde que mañas adquiridas, valen más que una vida.
Dejé que disfrutara, que contemplara de lejos, pero hoy miré que había llegado demasiado...no quería verlo en manos de pordioseros, de estúpidos miserables que tocarle no deben, pues mancharían su pura imagen.Comprendí que tonto había sido en subestimarle, pero también que celoso estaba de lo que yo hacía.
Aun me daba la espalda y me acerqué enternecido por sus palabras. Maldiciendo lo equivocado que estaba.
¿Para que buscaba afuera, lo que frente a mi podía conseguir por amor y no por capricho?.-Perdóname Odión. Soy un pajarito herrado en el vuelo. Hipnotizado por vanalidades carnales. Por la música que altera las reacciones.
-Amo. Suspiró tomando la mano que yo deposité en su hombro. Mirándome después de girarse.- Comprendo, pero entienda que...Lo abracé con desesperación y miré divertido como sus ojos se abrían ante lo que había sentido.
-Necesito que me ayudes a disipar esto. Murmuré sobre sus labios, mirando su piel sonrojarse.
Estaba excitado y él lo sintió cuando a sus brazos me aferré.-Pero amo...Malik yo...
-Quiero que seas el primero...el único en mi vida.
Quiero sentirte y que me muestres lo que alguna vez tú experimentaste en brazos ajenos.
-Yo...
-Te amo. Solo contigo quiero hacerlo y sino es hoy, esperaré el momento. Mas solo dime como apagar el desconsuelo. Susurré pues comenzaba a arder de nuevo.Y él me miró inseguro, fascinado por mis sinceras palabras. Jamás pretendí traicionarlo, solo que mi cabeza olvidó por un segundo, que a mi lado está el verdadero aliado y raptor de mis sentimientos.
Comencé a amarle una mañana y terminaré de hacerlo el día de mi partida.
Yo solo quería entregarle mi cuerpo y disfrutar a su lado lo que jamás haré con otro.No respondió. Estaba paralizado, a pesar de que su cuerpo comenzaba a reaccionar con mis palabras y con la imagen que seguramente su cabeza había creado.
Decidí tomar la iniciativa y lo besé con pasión, con ese algo que no conocía. Con ese fulgor que mis entrañas me dictaban.
Reaccionó de inmediato, tomando mi cintura y acercándome a su fornido cuerpo.
Mis manos lo desprendieron de su capa, de su pose rígida y de guardián fiero, para deja que su ser flotara como era mi intención.-Malik. Susurró con sensualidad, mientras su boca trazaba figuras en mi cuello, en mi oído, en mi ser que jamás había imaginado sensación tan deliciosa.- No quiero que sea por necesidad. Me dijo, sin dejar de besar y morder su objetivo.
-Te amo. ¿Me amas tú?. Pregunté, mirando sus ojos y acariciando su faz tatuada con mi destino.
-Con mi alma. Respondió con brillante mirada.Y pactamos sin palabras, el mutuo acuerdo basado en amor infinito e inmortal.
Con rapidez se deshizo de mis ropas.
Me recostó en su cama y me acarició con instinto. Gemí al sentir su boca en mi vientre, cuando yo logré acostumbrarme a ser observado en desnudez absoluta.-Te amo tanto, tanto. Repitió mientras bajaba y comía mi ser entero que se agitaba inexperto por los toques funestos, románticos y de sexo.
Oleadas de calor invadían mi cuerpo. Gemidos, quejidos, gritos ahogados al percibir como se compadecía de mi erecta hombría.
-Si...Odión....si...Ah!. Pronuncié despacio para evitar que mi hermana se enterara de que ya no sería santo.
Sus caricias eran fuego, eran tacto anhelante e invisible placer, delirio ardiente sin consuelo. Adictivo.
-Mi amor. Pronunció sobre mis labios, mordiéndolos, lamiéndolos, saboreándolos a su paso.- Te deseo tanto, no sabes cuanto.
-Y yo a ti. Respondí con dificultad, pues su cuerpo sobre el mío me hacía consiente de su emoción.Quité sus ropas, mientras acariciaba su pecho, su abdomen, su perfecto cuerpo que hasta ese momento supe que soñaba sin poder creerlo.
Nos besamos, nos acariciamos. Le mostré lo que en el antro había aprendido. Y él reconoció que mi fuga había sido benéfica, pues mientras él acariciaba mi cintura y piernas, yo me encargué de envolver su dureza con el tacto suave de mis manos. Gocé con su éxtasis.-Poséeme. Tómame. Hazme tuyo. Balbuceé incoherente, pues estaba a punto de descargar lo que antes me fue negado.
Con delicadeza entonces bajó hasta mi cintura, separó mis piernas y sentí la gloria.
Su lengua maravillosa invadía mi interior en un intento por lubricar mi acceso oculto.-¡Odión!. Gemí, mordiendo mis labios y apretando las sábanas por el placer e impotencia de permanecer callado.
-Quiero tenerte, que seas mío. Quiero devorarte, amarte, hacer que disfrutes de mi. Me dijo, cuando colocó su dureza contra mi entrada.
-Hazlo. Casi ordené, pues el ansia aumentaba.
-Dolerá. Susurró con preocupación en la mirada.Amé su voz, su preocupación, su capacidad para detenerse y explicarme lo que intuía.
-No dolerá. Tú me harás el amor. Dije para controlar su preocupación.
Sonrió, me besó y lentamente sentí como me poseía, como me hacía suyo, como cerrábamos el ciclo de lo inevitable, del amor.
-Malik. Jadeó mi nombre cuando entró de lleno por mi estreches.
Me aferré a su cuerpo, sintiendo dolor, placer y deseo.
Comenzó a moverse lento en un principio, rápido después. Ambos jadeantes, gimiendo, fusionándonos en el placer, en la experiencia, en el amor.Y sentí lo que masturbarse era, cuando guió mis manos hacia mi erección y me ayudó a masajear con fuerza, al ritmo de sus maravillosas envestidas.
-Mi amor. Gemí, sin contener el impulso de moverme sin control, al ritmo imaginario de una canción de Rock.
Por fin supe y sentí lo que un orgasmo era. Primero fui yo, estallando colores, sensaciones, placer inigualable.
Después él, en mi. Llenándome de amor vuelto realidad.
Cayó a mi lado para evitar hacerme daño.
Su sudor, el brillo de su morena piel; sus músculos relajados; su respiración agitada, nuestras piernas entrelazadas y su faz satisfecha, me dejaron claro muchas cosas.-No se si esto es lo que espera...
-No lo es. Dije interrumpiendo, mirando la decepción en su rostro.- Fue mucho mejor. Agregué, mirando alivio.
-Mi hermoso. Me dijo, besando mis hinchados labios. Supe que era feliz, fui y soy suyo y nadie jamás lo cambiará.Lo miro ahora descansar a mi lado, mientras recuerdo lo que hace momentos vivimos.
Él aferrándome con posesión a su lado. Yo, admirándole con amor.
Él siempre estará a mi lado, sea cual sea el camino que me esté deparado. Seguirá mis decisiones y me obedecerá en todo.
Más yo sé que lo hará por amor y fidelidad. Y le estaré agradecido por ello.Siento como mi oscura parte se adormece y es porque Odión nos ha controlado con su amor y entrega. La oscuridad permanecerá encerrada mientas él esté despierto y conciente de su amor, y yo estaré agradecido por ello, pues en apariencia puedo ser yo el Amo, pero él es mi dueño y señor. Mi amor y condena. El portador de mis entregas, placeres y sobre todo, dueño de mis primeras y muchas más experiencias.
Cómo lo amo.
KATRINNA LE FAY
* PHRA: Con este nombre los antiguos egipcios adoraban al Sol.
* CNEF: Según la mitología, Dios creador del mundo.
* MUT: Vocablo que significa Madre.
* ANQUIORE: Ninfa de los Ríos. Vive en el Nilo.
* SHAI: Lo destinado. Según los egipcios, el destino que se tiene al nacer.
* MESKHNT: Divinidad egipcia que presidía los nacimientos.
* MESKHONIT: Diosa de los egipcios que velaba junto a las cunas de los niños.
Otro Odión/ Malik, el cual me habían solicitado
Y aunque tal vez sea continuación de Primer Beso, lo he visto con matices distintos.Gracias por sus comentarios y sobre todo por animarme a continuar con esta pareja tan excepcional y brillante para mi.
______ espero haberlos complacido, muchas gracias por sus palabras, me han animado a proseguir con esto, espero no haberles decepcionado. ^_^
Un saludo afectuoso, recordando que todo es bienvenido, excepto lo prohibido.
Nos vemos en otra aventura.