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RUHANA ++++++++
N de A: Ese fic es la continuación de mi fic “El
tren de Medianoche” (Obvio por el titulo ^_^ perdón por mi tontería) La primera parte se la dedique a Denisse,
quien siempre lee mis cosas y me ayuda muchísimo... Esta continuación, en cambio, esta dedicada especialmente a
Setsuna que fue la que mas me insistió para que lo siguiera ^_^ así que especialmente para vos amiga, la
continuación de la historia . Gracias por tu amistad
++
Este dolor me esta matando
Nunca supo porque no fue
capaz de confesarle la verdad, porque esa noche se había maravillado con su
belleza y porque ahora era él más absoluto extraño... Hoy día detestaba su gran
tontería.
Todo había regresado a la normalidad... Peleas, gritos, insultos... nada había
cambiado excepto por las veces que Rukawa se encontraba a Sakuragi mirándolo
con ojos tristes... El zorro de ojos azules detestaba esa mirada triste, mas
aun, detestaba no tener el valor de preguntarle que le pasaba... Hubiera echo
cualquier cosa para evitar esa tristeza en el pelirrojo.
Dos semanas habían pasado de
aquello y solo quedaban dos días mas en Europa, luego de jugar exitosamente la
final del campeonato regional, todo el equipo se había retirado para festejar
al hotel.
Serian como las dos de la mañana cuando Rukawa cayo en cuentas que
el pelirrojo molesto no estaba allí...
Era obvio... El silencio delataba que no estaba por ahí y a pesar de que
tanto Miyagi como Mitsui estaban bastante acaloraditos debido al alcohol, la
ausencia del pelirrojo, sus risotadas y su altanería era mas que evidente.
Los ojos azules recorrieron ávidos el salón sin ningún resultado,
de repente se empezó a preguntar a sí
mismo porque le importaba tanto que el no estuviera allí... Al fin y al cabo no
eran amigos ¿No?
Se llevo la mano al cabello, revolviéndolo y retirándolo de su rostro
levemente, su mano izquierda estaba metida en el bolsillo del pantalón gris
oscuro, de corte italiano... Su camisa azul noche de seda contrastaba
perfectamente con la blancura de su piel... Muy bien vestido para alguien tan
joven... pero su padre le había enseñado a vestir bien, ciertamente era
distinto a los demás, no era raro que resaltara en un grupo...
Bufo fastidiado... la fiesta
sin el tonto pelirrojo no era lo mismo, el se aburría de todas formas, pero sin
el se aburría aun más... Excusándose amablemente con Ansai salió a dar un paseo
por las instalaciones del hotel. Otra
vez la luna llena en el cielo, esta vez era Luna Nueva y tenia un ligero tono
amarillento que la hacia aun más misteriosa... El hall del hotel lucia vacío,
tranquilo, era tarde así que había poco o casi ningún movimiento.
Un cartel que anunciaba el camino al gimnasio le dio la pista que
quizás el pelirrojo estuviera allí...
Intrigado por su ausencia atravesó los pasillos abiertos hasta la zona
donde estaban los aparatos. Solo un par
de personas estaban allí ejercitándose, tal vez noctámbulos que solo
encontraban esa manera para relajarse antes de dormir.
Chasqueo sus labios decepcionado, pero siguió avanzando.
El salón de ejercicios, donde había una pequeña duela, también
estaba vació. Bufo resignado...
Decepcionado decidió emprender el regreso cuando los sonidos de un
fuerte chapoteo en el agua de la piscina lo distrajeron de sus
pensamientos... Con pasos seguros se
llego hasta la pileta. Estaba tibia, se
veía suavemente el vapor que emanaba de ella formando una nube casi espesa... Era una pileta climatizada... Como no podía
ser de otra forma el lujoso hotel intentaba dar todo tipo de comodidades a sus
huéspedes...
Sus pasos lo llevaron hasta la fila de sillones reclinables que
estaban cerca del borde acomodadas.
Una silueta se desdibujo entre el vapor, unos redondos y bien formados músculos
se contornearon con el agua, y de ella, emergió una cabellera roja prolijamente
recortada y echada hacia atrás por acción del agua. Luego se sacudió con fuerza para repeler el liquido que se había
acumulado en su cabello.
El corazón del zorrito de ojos fríos se revolvió con furia, no
sabia porque pero verlo salir así desde el agua lo agito.
Tal y como si el piso se le hubiera movido por culpa de un
terremoto, se sostuvo contra una columna para no caerse.
El pelirrojo se puso lentamente de pie saliendo de la pileta, ignorando
la presencia de quien se había convertido en su mayor tortura...
El agua caía por su piel deslizándose suavemente, todo su cuerpo estaba mojado
y la pequeña malla de baño del pelirrojo se pegaba seductoramente a su cuerpo
no dejando demasiado a la imaginación. Las mejillas de Rukawa ardieron de
repente y sus manos le sudaron temblando nerviosas... ¿Qué le pasaba?
¿Desde cuando ese idiota tenia ese efecto demoledor en él?
Hana se paro frente a una mesita para tomar un sorbo de una lata
de gaseosa, el cabello, aun corto, caía descuidado sobre su frente goteando,
sus labios lucían rojos y suaves, tentadores... Sus piernas eran largas y atléticas... Dios... Si lo había visto
mil veces desnudo y nunca, pero nunca había obrado en el semejante confusión...
¿Desde cuando se sentía así de atraído por otro hombre?...
Rukawa sintió la extraña necesidad de ocultarse para seguir
mirándolo a sus anchas, igual estaba bastante oscuro así que difícilmente el
pelirrojo pudiera verlo. Una mueca que
se formo en los labios de el, le hizo saber que le dolía algo. Hana se tomo la espalda y de inmediato se
arrojo al agua nuevamente para encontrar algún alivio...
Los ojos azules lo siguieron
en cada uno de sus movimientos, sin moverse, desde donde la gruesa columna lo
ocultaba.
Así estuvo por unos diez minutos cuando el pelirrojo volvió a
salir del agua. Esta vez tomo una
toalla blanca y se empezó a secar con ella, frotando el genero áspero sobre su
piel... Era un movimiento hechizante,
gatuno... casi hipnótico.
Rukawa trago saliva al darse cuenta que su cuerpo reaccionaba a
los sensuales movimientos. Su sexo
despertó incomodándolo, poniendo en evidencia algo que no terminaba de
comprender. Estaba nervioso aun más nervioso que antes de un partido de una
final, si se podía...
Se acomodo contra la columna, sosteniéndose, mientras llevaba
la mano a su pecho, no fue
difícil darse cuenta que su corazón estaba acelerado. Casi podía sentir el golpeteo furioso retumbando en su mano... Sus mejillas ardían y su sexo parecía no
hacer caso a lo que su cabeza le dictaba... Sinceramente estaba en un estado
lastimoso... ¿Qué demonios estaba
pasando por su cabeza?
¿Acaso estaba sintiendo algo por el maldito pelirrojo engreído?
Se giro lentamente para seguir contemplándolo. Ahora el estaba secándose el pelo, envolvió
su cabellera rojiza con una pequeña toalla blanca y la restregó hasta que los
cabellos de Hana quedaron parados y desordenados... Ru tembló otra vez al
verlo... casi como si recordara... como si esa piel, ese cabello, esa esencia,
esa persona le hubiera pertenecido... como si alguna vez hubiera disfrutado de
ese cuerpo con el suyo propio...
Su cabeza le dolía... Por mas que intentaba recordar una punzada
en ella lo evitaba, como si sus recuerdos estuvieran bloqueados por algún
motivo... Se llevo las manos a la frente intentando entender... comprender...
razonar... Pero no. Ningún recuerdo venia a su mente... Tenia la
cabeza hecha un lío... y una confusión tan grande que no terminaba de
aclararse.
Dio unos pasos para alejarse cuando torpemente, aturdido por su remolino sentimientos, golpeo un toallero que cayo
haciendo un buen ruido.
- ¿Kitsune? –Pregunto Hana suavemente mientras se acomodaba sobre los hombros
una bata blanca.
Rukawa no se animaba a responder... No se movió de allí, quizás Hanamichi se olvidaría y podría
escapar cuando estuviera distraído. Cerro los ojos asustado, las largas
pestañas renegridas se abanicaron contra sus mejillas en un gesto nervioso...
¿Y ahora como salía de allí?... ¿Quedaría
en evidencia de una manera tan tonta?
Apretó los puños y los labios mordiéndose la boca... Pero era
tarde.
- ¿Kitsune? –Llamo nuevamente –Sé que
estas ahí, ven, no te escondas... sal –Le pidió con un gesto suave.
El joven de ojos fríos salió de su escondite a verse atrapado,
descubierto como un niñito, así que camino unos pasos hacia su compañero. El denso vapor le dejo ver por fin la cara
confundida y extrañada del pelirrojo.
- ¿Cómo sabias que... ? –Le murmuro Rukawa intrigado
- Sentí tu perfume... Nadie mas lo
usa –Le dijo él cruzándose de
brazos en un gesto de frío, tan espontáneamente que el ni siquiera había puesto
atención a sus palabras
- ¿Tienes frío Do´ahou? –Pregunto Rukawa por fin tratando de cambiar de tema.
- Algo... –Musito el pelirrojo nervioso
- ............... -
- Creí que estabas en la fiesta
Kitsune... -
- Mmmmmm Salí a caminar... –Se excuso cambiando de tema
- ¿No estas un poco lejos de un
lugar para caminar? –Dijo Hana
sarcásticamente, entonces Rukawa volteo dándole la espalda para irse, no tenia
demasiadas respuestas a esa afirmación y era mejor huir que expresar sus
sentimientos – ¡¡¡TEME ZORRO!!!... ¡No me
dejes con la palabra en la boca!... Te estoy hablando Baka Kitsune... –Chillo
Hanamichi enojado
- ¿Y tu?... ¿Qué haces solo aquí...
? –Pregunto en su usual tono
inexpresivo intentando dominar sus sentidos al máximo.
- ..............................-
- A mano, silencio por silencio
paga... -
- Mmmmmm... ¿Yo?... Bueno... me
golpee en la espalda en el partido y viene a relajarme un poco con el agua
tibia... nadar me relaja cuando estoy tenso. - Admitió el pelirrojo - ¿Y tu? -
- .....................-
- ¡¡¡¡Vamos Zorro!!!!.... Yo te
conteste... –Le dijo dándole un pequeño golpe en el
hombro a modo de reto.
- Estaba aburrido y salí a
caminar... no se como llegue hasta aquí... -
- ¡¡¡Tskkkkk!!!... ¡Mientes!... –Expuso Hana dándole la espalda y alejándose –Siempre es lo mismo contigo... No puedo confiar en ti... Nunca dices
la verdad de tu corazón... -
Los puños de Rukawa se cerraron con violencia, la excitación que
había sentido daba paso a un nuevo sentimiento... Le molestaba que Sakuragi
pensara eso de el... ¿Por qué no confiaba en el?...
Camino unos pasos tratando de alejarse mientras el pelirrojo recogía
sus cosas, evidentemente para ir a la habitación...
Ru por fin se detuvo tras caminar varios pasos hacia la puerta,
entonces giro y se encaminó nuevamente hacia el.
- ¿Por qué dices que no puedes
confiar en mi?... ¿Te he hecho algo para que pienses eso?... –Pregunto de repente tomándolo de la bata con fuerza
- ........... -
- ¡¡Vamos Do´ahou!!... ¡Contéstame!... –Exigió
zamarreándolo de la ropa, por un momento sus miradas se encontraron. Hana vio en esos ojos azulinos una llama
ardiendo, eran iguales a los de aquella noche. Se mordió con fuerza los labios
para no cometer la arrebatada locura de robarle un furioso beso de los
labios...
- Y-yo... – Balbuceo Sakuragi cuando sintió el fino hilo de sangre que nacía
de sus labios escurriéndose por su cara... Entonces, enojado, lo empujo
sentándolo en el piso - ¡¡¡¡YAAAA BAKA KITSUNE!!!!... ¡Déjame tranquilo de una vez!... No alcanza
con tener que aguantarte en todos lados, en el tren, en la habitación...
¡Demonios!... Maldita sea la hora que
Akagi te puso conmigo... ¿Encima de que tengo que soportarte, también tengo que
explicarte mis cosas?... ¿Y para que?... Si luego tu te olvidas de todo...
¡DÉJAME TRANQUILO!... -
Hana soltó de un tirón la mano de Rukawa de su ropa, estaba
enojado, no lo entendía... a decir verdad desde aquella noche no podía evitar
sentir debilidad cuando el zorrito estaba cerca y ciertamente ese sentimiento
no le gustaba...
Salió enfurecido de allí dejando a su compañero aun en el piso con
una gran cara de interrogante...
La furia, la frustración, se reflejaban en su cara bronceada y
debía ser bastante evidente ya que nadie oso dirigirle la palabra pese a haber
cruzado el vestíbulo en bata y descalzo.
El joven de ojos fríos quedo congelado, sentado en el suelo con
una expresión de intriga... Giro la
cabeza y se topo con el bolso del pelirrojo.
Se puso de pie, recogió todas las cosas y se encamino a la habitación
con el en los hombros dando pasos seguros.
Entretanto Hana se había derrumbado sobre la cama, abrazándose a
la almohada de manera desesperada, enterró su cabeza en ella humedeciéndola con
el pelo aun mojado. Su rostro se había
relajado y unas traicioneras lagrimas escaparon de sus ojos para hacerlo sentir
peor.
- ¡Estúpido Kitsune olvidadizo!...
No te das cuanta que yo... yo te... Yo... te... –Balbuceo sin poder continuar y llorisqueo hasta que el sueño lo
venció
Varios minutos mas tarde Rukawa entro en la habitación, encendió
una de las luces. Lo llamo suavemente
pero el pelirrojo no le contesto, estaba profundamente dormido.
El zorro de ojos azules se aproximo, acomodo el bolso sobre un
mueble y se acerco hasta el. Dormía...
como un bebe, acurrucado en posición fetal abrazado a la almohada. Aun llevaba
la bata puesta...
Sin saber porque, obedeciendo a sus impulsos se sentó a su lado
con la necesidad de sentir su calor... Con un leve temblequeo llevo las manos a
su rostro, y allí vio unas pequeñas lagrimas que se alojaban a un costado de su
nariz, retenidas por la posición en que estaba.
Sus ojos se abrieron sorprendidos y no pudo evitar preguntarse que
era lo que las había causado. Las seco
con su dedo y sin saber porque, las llevo hasta sus labios para probarlas. Su salado sabor permaneció en su boca por
unos momentos hasta que segundos después desapareció.
Con la mayor suavidad del mundo se agacho hasta colocar su cara
muy cerca de la suya, sentir su aroma, su respiración rítmica, suave, los
gemidos inconscien0tes que daba cuando estaba profundamente dormido... Entonces
con la mayor suavidad del mundo beso su frente tibia para terminar arropándolo
paternalmente con las mantas...
Con un suspiro se alejo hacia su cama y se tendió en ella, apenas
se saco los zapatos, estaba tan cansado que imito al pelirrojo de inmediato al
caer el también en un profundo sueño.
Pronto regresarían a Japón y esa incomoda cercanía acabaría...
Fuego en el alma
Un nuevo tren los transportaría esta vez a Paris y desde allí
partiría por fin el avión que los llevaría de regreso a Japón.
Habían cenado ya en el carro
todos juntos, bueno, menos Rukawa quien había estado dormido perdiéndose la
cena, como de costumbre... Ciertamente nadie se atrevía a despertarlo...
Luego regresaron cada uno a
su camarote y Hana se cruzo al Kitsune que se dirigía ya tarde al carro
comedor.
Minutos mas tarde Rukawa deambulaba por el tren trayendo consigo
un vaso de café, Atravesó el carro comedor hasta regresar por fin al camarote.
El pelirrojo estaba sentado en la butaca con la expresión serena,
casi adormilada, mientras contemplaba el cielo que pasaba frente a sus ojos
casi hechizado. Estaba observando los
cientos de estrellas que formaban graciosas figuras en el cielo... La luz
estaba apagada y solo lo iluminaba el brillo plateado de la luna nueva. Ru
entro y se quedo maravillado ante esa imagen pero luego encendió una de las
luces.
Sakuragi volteo a verlo, su mirada lucia otra vez triste, perdida.
Rukawa bufo resignado, verle así ya se le estaba haciendo costumbre, el volteo
sus ojos de nuevo hacia la ventana...
- Hace frío Do´ahou... cierra la
ventana de una vez... –Le
chillo peleando para sacarlo de su mutismo... Sin embargo, Hana asintió, cerro
la ventana y se dejo caer en su litera sin mediar ninguna palabra, Suficiente
pensó Ru y enojado lo increpo... - ¿Qué
demonios pasa contigo pelirrojo tonto?... -
- ¿Huhhhhhh? -
- ¿Porque tienes esa cara hace días?
-
- No tengo otra, estúpido Kitsune -
- ¡¡¡TEME!!!.... No digo por eso...
Que Do´ahou tan idiota eres... -
- ¿A quien le dices Do´ahou maldito
Kitsune? -
- A ti, demonios... ¿Por qué no me
cuentas de una vez que paso en el tren esa noche... ya no des mas vueltas, yo
no recuerdo y estoy seguro que esa es la razón de tu enojo... Desde ese día
estas raro... ¿Qué te hice?, ¿Te pegue?, ¿Te humille?, ¿Qué... ? -.
La voz de Rukawa se fue perdiendo con cada palabra... Hana lo miro
fijamente y rompió en ruidosas y burlonas carcajadas... Un risa hiriente y de doble lectura que
molesto profundamente al Kitsune... Entonces la cólera invadió su cuerpo se
acerco hasta el y lo levanto arrastrándolo de la ropa... La mirada del pelirrojo
era burlona y aun mas cuando el lo azoto contra la puerta del camarote.
- ¡¡¡¡CONTESTA DE UNA VEZ
IDIOTA!!!!!... –Le grito enojado
Hana sonrió nuevamente, casi no se había dado cuenta como estaba
pero lo tenia literalmente en el aire... Por otro lado, su cara estaba muy
cerca, solo unos centímetros, las facciones del zorro estaban entumidas en un
gesto de furia... Sus ojos lucían entrecerrados por la cólera y el pelirrojo...
Bueno, no se resistió. Lo tomo con
fuerza de la nuca y le arrebato un profundo beso de los labios... Rukawa se
resistió, lo jalo de la ropa hacia fuera, poniendo su mano en el pecho del
pelirrojo a la vez que sentía a Hana que masajeaba sensualmente sus labios
hasta obligarlo a abrir la boca.
Cuando por fin se abandono al beso disfrutándolo, gimiendo dentro
de la boca de su compañero debido al placer que le causaba, el pelirrojo le dio
un empujón y lo alejo de manera brusca.
- ¿Querías saberlo?... Eso paso...
estabas tan borracho que ni siquiera recuerdas nada... Me tomaste, me hiciste
tuyo... Ojala que te divierta saberlo... A mi... a mi ya no me importa... -
Hana se recostó nuevamente en la litera dejando a su compañero aun
de espaldas, Rukawa temblaba como una hoja, no recordaba nada y eso beso había
remecido cada fibra de su interior... Ardía... su alma ardía quemando su
cuerpo.
Por fin había encontrado la respuesta que buscaba...
Con un sonido ahogado por las emociones le hablo suavemente
- ¿Te lastime?... Es decir...
Y-yo... t-te... viole? –La
pregunta le quemaba los labios, temía la respuesta, temblaba de solo pensar lo
que el podría responderle.
El frío silencio los envolvió. Hanamichi estaba recostado nuevamente, tenia la
mano sobre su cabeza cubriéndole los ojos... Estaba nervioso aunque no lo demostrara,
el beso también lo había estremecido, el lo quería pero no dejaría que el zorro
lo lastimara otra vez... Sin razonar su respuesta solo escapó de sus labios un
sincero “-No-“
El joven de ojos fríos se volteo en ese momento para verlo... Si
no lo había tomado por la fuerza... ¿Acaso el pelirrojo se le había
entregado?... Las mejillas de Hanamichi evidenciaban su respuesta al lucir
rojas como manzanas... Aun en la tibia luz del camarote era fácil apreciar su
tono rosado...
El corazón de Rukawa se batió fuertemente en su pecho ¿Cómo había
podido olvidar una cosa así?... Quería recordar... ni siquiera imaginaba como
se sentía esa piel debajo de su ropa... esos labios recorriendo su cuello... Su
imaginación estaba trabajando “horas extras” poniéndolo mas nervioso si es que
se podía...
Un fuerte dolor de cabeza lo doblo a la mitad...
- ¡Argghhhhh!... –Protesto agachándose en el lugar
Hana salió de su entonación solo para darse cuenta que algo pasaba
con el Kitsune... su Kitsune.
Se levanto con una velocidad increíble y se agacho a su lado,
retiro las manos de su cara obligando al zorrito a mirarlo a los ojos
- ¿Te sientes bien Kitsune? –Su voz sonaba angustiada y eso alegro a Rukawa, entonces no lo
odiaba tanto... –Seguro que no comiste nada ¿No? -
Asintió con la cabeza ante un pelirrojo sumamente preocupado,
entonces en un gesto suave paso sus brazos por encima de los hombros de
Hanamichi y refugio su cara en el hueco que formaban el cuello y el pecho del
pelirrojo. Ambos cayeron sentados al
piso sin moverse de la misma posición...
Con cierta timidez y nerviosismo Kaede subió su boca por el
sensual cuello de Hanamichi, absorbiendo su esencia, acariciando con toda
suavidad la piel bronceada con los labios tibios.
Cuando sintió un gemido ahogado de labios de Hana, lo volvió a
tomar por la nuca para buscar un beso... El respondió.
No era violento como el
anterior si no suave, rítmico y se volvía por momentos apasionado, no sabia
porque ese pelirrojo despertaba en el ese instinto tan felino. Separo sus
labios un momento en busca de aire y su cara quedo a merced de las grandes
manos del pelirrojo que le profesaban una ternura infinita en cada caricia.
Entonces mirándolo a los ojos llevo su alargada mano a aquel rostro que seguía
mirándolo sin terminar de entender...
- Esta vez estoy cuerdo... –Le dijo casi en un susurro sintiendo como toda la piel de Hana
se sacudía en un estremecimiento – Estoy
cuerdo y me sigues gustando... mucho... – Termino por fin rastrillando con
su mano la suave cabellera rojiza
Hana sonrió levemente, era cierto, acababa de besarlo
apasionadamente y esta vez no había alcohol de por medio, ambos estaban muy
consientes de que estaban uno en brazos del otro. Una mano posesiva lo jalo hacia si tumbándolo en el frío piso del
camarote.
Con su cuerpo cubriendo completamente al de su compañero Hana
deslizo su mano intentando desabotonar la camisa del zorrito... Los botones se
le resistieron y después de un buen rato de intentar en vano abrirlos, el
pelirrojo se desespero y de un jalón los hizo volar por los aires a
todos...
- ¿Do´ahou? –Pregunto extrañado por este movimiento brusco cuando hacia rato
que solo compartían besos húmedos y suaves caricias
- Luego te compro una nueva Kae... –Le susurro al oído colocando sus manos sobre el pecho de Ru...
sintiendo como el cuerpo de este se estremecía y su corazón se aceleraba al
percibir que el estaba deslizando su mano hacia su sexo...
Un gemido violento fue acallado por los labios de Hanamichi cuando
sintió las manos de Ru aferrarse a su espalda clavándole los dedos en un golpe
de placer... Las manos del pelirrojo vagaron hacia su
ropa interior... Se dejaron llevar por las caricias por un buen rato, ni
siquiera supieron como o quien desvistió a quien...
Deseo... Esa palabra era la única que regia ese momento entre los
dos...
Empezó a masajearlo, suave, sin dejar de besar su boca, de
introducir su lengua en ella... El Kitsune estaba completamente sumergido en el
placer, no podía pensar, no podía razonar... Desde esa noche en el hotel lo
había estado mirando con deseo, rogando por ese cuerpo que sus manos ahora
disfrutaban acariciando. El pelirrojo bajo la boca hasta su cadera, sus ojos
azules se abrieron al sentir su boca saboreándolo... No aguantaba mas... estaba
a punto de explotar
- Ay Dios... Hana... –Gimió casi gritando cuando todo su cuerpo comenzó a temblar
anticipando su orgasmo... - Ya no
aguanto...-
Su cuerpo exploto con violencia humedeciéndolo... Los labios de
Hana juguetearon mimándolo en su pecho, tratando de calmar un poco ese corazón
alborotado...
Hana se detuvo un momento
y se incorporo poniéndose de pie. Kaede lo miro extrañado, incomodo, ¿Qué?
¿Acaso eso era todo?...
- Ven... –Lo llamo suavemente extendiéndole la mano – El piso es muy incomodo –Siguió con una sonrisa picara
Kaede se incorporo y sintió un jalón que lo acercaba hasta el,
Hanamichi lo abrazo con fuerza, posesivamente... como si temiera no volver a tenerlo en sus brazos... en su
boca... en su piel...
Ambas siluetas se contorneaban con el resplandor de la luna, sus bocas se
disfrutaban, las manos de ambos viajaban acariciándose con suavidad... Los
gemidos no se hacían rogar...
Casi olvidaban que estaban viajando en un tren...
Se tumbaron sobre la litera de Hana, no podía esperar mas, no
deseaba hacerlo... Y esta vez fue el pelirrojo quien lo tomo, sintiéndolo
quejarse al sentir la primera envestida... Sakuragi se detuvo, se agacho y
comenzó a besarlo, lamiendo su espalda, tratando de mitigar el dolor que el
sabia que era mucho... Kaede se había relajado ansioso, permitiéndole seguir...
Los jadeos y gemidos se intensificaron hasta que Kaede sintió como
el pelirrojo desbordaba dentro de él... Se sentía tan bien que instintivamente
sonrió... Ambos colapsaron contra la litera, exhaustos... Felices...
Satisfechos
- ¿Cómo pude olvidarlo? –Se recrimino Rukawa entre jadeos recuperando poco a poco su
respiración
- Estabas muy ebrio... Ya no te
tortures... –Le
respondió Hana separándose por fin y tumbándose a su lado abrazándolo por la
cintura
- Perdóname... Fui un idiota... -
- Mira Kitsune, dejemos eso atrás...
pero como vuelvas a perder la memoria las vas a recuperar a los golpes, ¿Me
oyes? –Lo amenazo Sakuragi enojado
con el puño en alto
Su compañero rompió en carcajadas, Hana lo miro intrigado, ahora
si que estaba sorprendido, solo lo había visto reír así cuando estaba demasiado
borracho como para recordarlo
- No... no lo haré...
jejejejejeje... ¿Cómo podría?... –Siguió Rukawa
- Lo mismo pensaba aquel día y ya
ves... Igual te olvidaste -
- ¡¡¡Ufffff!!!!... –Protesto enojado - ¿Qué cosa
puedo hacer para que te olvides de eso, Do´ahou? -
- Amarme... –Le sugirió mirándolo a los ojos mientras apoyaba su cara en su
mano. El zorro lo miro sorprendido y a la vez emocionado. Con su mano izquierda trazo las líneas del
rostro de su compañero.
- Eso es fácil... mi corazón ya te
pertenece -
Hana creyó que eso era suficiente y lo beso nuevamente en los
labios, dulce, tierno, con su corazón en cada beso, cada caricia...
Cuchichearon gran parte de la noche y se amaron otra, por ultimo
cayeron rendidos por el cansancio y a pesar de lo estrecho de la litera ambos
se quedaron dormidos abrazados... juntos... felices..++++
No... ¿Otra vez?....
El sol del amanecer los encontró en litera, abrazados... El
Kitsune estaba contra la pared apoyado contra el cuerpo del Pelirrojo, tenia
una mano sobre Hana abrazándolo y su pierna enredada con las de el también...
Ambos dormitaban profundamente...
Una puerta se abrió de repente mientras un Miyagi sonriente
entraba en la habitación... Se congelo como si le hubieran tirado un baldazo de
agua helada en pleno invierno...
Instintivamente cerro nuevamente la puerta detrás de si para que nadie
mas viera la escena...
¿Rukawa y Sakuragi durmiendo juntos?... ¿Qué acaso el mundo se
había vuelto loco?...
La cara de Ryota viraba desde el rojo mas furioso al morado mas
encendido, no había que ser tonto para darse cuanta que eran algo mas que
amigos y mucho menos que estaban completamente desnudos bajo las mantas...
Ryota trago saliva, tenia que despertarlos... Ansai insistió en
que desayunaran todos juntos por ultima vez antes de subir al avión y claro...
No podía regresar diciendo que no estaban o que aun dormían porque
evidentemente vendría alguien mas por ellos y se llevarían la misma impresión
que el...
Después de pensar por unos minutos se decidió por llamar al
pelirrojo, y bueno... Que pasara lo que tenia que pasar... Se acerco lentamente
y lo zamarreo de los hombros...
Luego de unos minutos Hanamichi despertó abriendo los ojos con desgano pero al ver la mirada inquisidora
de Ryota se sobresalto e
instantáneamente resbalo de la pequeña litera hasta quedar sentado en el
piso... y lo peor de todo es que se dio cuenta que estaba completamente desnudo
Profundamente avergonzado manoteo un almohadón para cubrirse a la
vez que su rostro era fino un degrades de rojos furiosos aun mas rojos que su
cabello.
Rukawa, sin embargo, ni se inmuto en abrir los ojos por lo que
solo se volteo al otro lado para seguir durmiendo ignorando lo que acababa de
pasar...
- ¿R- R- Ryota? –Balbuceo asustado Hana tratando de hablar
- Lo siento Hanamichi... tenia que
despertarte... Ansai me envió a
despertarlos para ir a desayunar... si no los despertaba yo quizás hubiera
venido otro a hacerlo... –Se
excuso empezando a alejarse, pero en cuanto puso la mano en la manija de la
puerta el pelirrojo le hablo deteniéndolo
- Oye... yo... el... lo que... –Hablo sin saber como empezar a dar una explicación que sonara
coherente, las excusas no servían lo que se veía era mas que evidente, entonces
Ryota lo tranquilizo
- No lo entiendo amigo... pero es tu
decisión... otro día lo hablaremos de esto... Respeto tu decisión y no te
preocupes... no voy a decir una palabra... -
- Gracias amigo... -
Ryota se alejo lentamente y antes de salir por la puerta saludo
con la mano en alto al pelirrojo quien suspiro aliviado...
Una vez que se fue Hana exhalo y volteo la mirada en busca de su
ropa, se coloco los bóxers y el pantalón de Jean. Luego se acerco a Rukawa y lo
llamo suavemente... Y lo llamo... Y lo siguió llamando por un buen rato hasta
que este despertó.
- ¿D-Do´ahou?... –Pregunto confundido llevándose la mano al rostro a la vez que se
restregaba los ojos con fuerza.
- Ansai nos esta esperando...
Vístete que tenemos que ir a desayunar con los demás – Dijo Hana colocándose la polera para salir
- .......................-
- Ya deja la vagancia y vamos
Kitsune, levántate de una vez –Protesto arrojándole la ropa encima...
- Do´ahou... ¿Qué paso?... -
Hana se congelo como si lo hubieran metido otra vez en una
heladera... ¿Qué?... ¿Acaso otra vez había olvidado lo que paso?...
Se volteo con el miedo reflejado en los ojos, no... no podía ser
verdad
Camino lentamente como un autómata... llego hasta el con la
sensación que las lagrimas le ganarían antes de que pudiera hablar...
Los labios le temblaban, en su cuerpo volvió a sentir esa horrible
sensación de vacío igual a la primera vez...
¿Acaso su destino era jamás poder decirle que lo quería?... Se
acerco hasta el y aferró su rostro con ambas manos, de manera firme y seca...
- N-no... ¿No lo recuerdas? –Gimió tembloroso con algunas lagrimas llenando sus ojos
- ¿Hughhhh? –Le dijo el Zorro mirándolo
Hanamichi se puso de pie nuevamente y le dio la espalda solo para
darle un golpe seco a la pared con furia... Dos lagrimas cayeron de sus ojos
mojando alternativamente sus pies aun descalzos... Entonces unas manos tibias
se aferraron a su cintura de manera cálida.
- Claro que lo recuerdo, tonto... –Explico besándole la espalda
- Maldito zorro... ¿Por qué demonios
me asustas así? -
- No fue mi intención... estaba
dormido y no entendía lo que me decías... -
- Yo creí que... -
- ¿Que me había olvidado de nuevo?,
No tonto... No podría hacerlo... ¿Como podría olvidarte? -
El pelirrojo busco sus labios con deseo y algo de miedo aun, pero
los de su compañero le respondieron cálidos, con un gusto dulce que los lleno a
ambos...
Luego de cortar el beso Hanamichi lo abrazo con todas sus
fuerzas...
- ¿Vamos?... O alguien vendrá por
nosotros –Le murmuro
Rukawa al oído suavemente
Hana asintió y empezaron a vestirse. Al terminar el zorro le dio
un pequeño beso para poder irse...
Cerraron la puerta detrás de si sin saber que es lo que iba a
pasar en el futuro pero con la seguridad de que pasara lo que pasara, iban a
estar juntos... Mientras el tren por fin entraba a la estación final...
++++++++ Fin ++++++++
N de A: Ahora si, espero les haya gustado... No tenia intenciones de
continuarlo la primera vez, pero... me ganaron las quejas y reclamos de mis
amigas que no me dejaron dejar la historia como estaba.
Espero que esta vez te haya gustado Setsuna ^_^ (besitos)
De todas formas... Quejas, Reclamos, Sugerencias, Tomatazos y
demás